El Condado de Prince George’s limita con el Distrito de Columbia y con los condados de Anne Arundel, Charles, Calvert, Howard y Montgomery de Maryland y está ubicado al otro lado del Potomac de Virginia del Norte. Según el censo del 2000, la población es de aproximadamente 801.000. Es la segunda jurisdicción más densamente poblada del Estado de Maryland después de la Ciudad de Baltimore. Cada vez más familias se mudan del Distrito de Columbia hacia este condado y existe un movimiento constante entre las dos zonas por trabajo y recreación. A raíz de los problemas con las pandillas en el Distrito y en Virginia del Norte, se cree que las mismas continuarán siendo un problema cada vez mayor en el Condado de Prince George’s.
En febrero de 2004, el Ejecutivo del Condado de Prince George’s, Jack B. Johnson, y el Ejecutivo del Condado de Montgomery, Douglas M. Duncan, establecieron el Grupo Operativo Conjunto de Prevención de Pandillas (Joint Gang Prevention Task Force). El Grupo Operativo publicó su informe y recomendaciones en septiembre de 2004. Se encuentra disponible una copia del informe en copia del informe. . Ambos condados trabajan para desarrollar programas para evitar que jóvenes en riesgo se involucren en pandillas y estrategias de intervención para aquellos que ya integran una. Los departamentos de policía de ambas jurisdicciones trabajan en la actualidad en el desarrollo de estrategias para combatir a las pandillas.
Según la Policía del Condado de Prince George’s, hay 50 “bandas” o pandillas en el condado con un total de más de 400 miembros. Las pandillas más importantes se encuentran en la mayoría de las zonas del Condado, pero se concentran en los distritos policiales I, III, y IV, que limitan con el Distrito de Columbia y el Condado de Montgomery. Las pandillas son en su mayoría de afroamericanos o latinos.
El Distrito I, que limita con el Condado de Montgomery y con el Distrito en la zona del Langley Park, tiene una población formada en gran parte por latinos. La mayoría de las pandillas de latinos del Condado de Prince George’s se encuentran en esta zona. Sin embargo, debido a que la población latina ha aumentado en otras zonas del condado, incluso en Lanham, Oxon Hill y Suitland, la presencia de pandillas de latinos en esas regiones también ha aumentado. Al igual que en el Condado de Montgomery, las tres pandillas de latinos más grandes son Mara Salvatrucha (MS-13), Street Thug Criminals (STC) y Vatos Locos (VL). Se han formado una cantidad de pandillas de latinos más pequeñas y algunas pandillas de afroamericanos en el Distrito I. Esta zona ha sufrido un rápido incremento de actividad pandillera y posiblemente la cantidad de miembros no refleje de manera adecuada el creciente problema de las pandillas en el Distrito I. Probablemente haya más de 400 miembros sólo en el Distrito I.
Estas pandillas están implicadas en asaltos a casas, robos de autos, robos de motos y otros delitos contra la propiedad. Se involucran cada vez más en extorsiones, incluso en la protección de las casas de prostitución. Si bien es posible que los miembros de las pandillas de latinos utilicen las drogas para fines recreativos, existe poca evidencia de que estén implicados su comercialización. Las violaciones también constituyen un problema, algunas de las cuales se dan en situaciones en las que una joven en un principio acepta tener sexo con una persona, sin darse cuenta de que luego participarán varios miembros de la pandilla. La violencia aparece como castigo dentro de la pandilla o como resultado de rivalidades y la revancha hacia pandillas opositoras. Esta violencia puede llegar al punto de incluir tiroteos y asesinatos. En octubre de 2004, una confrontación entre dos miembros de MS-13 terminó con una joven adolescente muerta y otra herida de gravedad. La MS-13 recluta nuevos miembros de manera constante utilizando tácticas como las "fiestas de fugados" de la escuela (skip parties). Una vez que alguien entra en la pandilla MS-13, le es difícil salir. Generalmente, se puede dejar la MS-13 sólo luego de tener un hijo o de formar una familia. Si bien existe evidencia considerable de que miembros de la MS-13 de Los Ángeles y Virginia del Norte que fomentan el reclutamiento, la actividad y los delitos de la MS-13 son en su mayoría locales. La MS-13 cuenta con varios círculos localizados y, si bien se realizan reuniones entre los mismos, existe poca evidencia de actividad delictiva organizada coordinada entre estos. La MS-13 tiene un liderazgo claro, pero un control organizativo débil con respecto a la delincuencia. Los miembros deben hacer contribuciones económicas, que se utilizan para financiar las armas, las fiestas de fugados de la escuela y las drogas para la recreación—especialmente la cocaína en polvo.
Las pandillas de latinos rivales de la MS-13 son los Street Thug Criminals (STC), que usan el rojo y el negro como sus colores y "STC" en tatuajes y graffiti. El otro rival Vatos Locos (VL) usa los colores negro y gris y VL en tatuajes y graffiti.
Las pandillas de afroamericanos están presentes en todo el Condado de Prince George’s. La policía estima que existen 50 “bandas” o pandillas afroamericanas que en su mayoría tienen una base en el vecindario. Es posible que estas pandillas tengan límites geográficos claros, como un complejo de departamentos o una zona de viviendas. Algunas de estas pandillas de vecindario tienen contacto con los Bloods y los Crips. Al igual que en otras jurisdicciones, los contactos parecen ser de linaje: alguien conoce a alguien o es pariente de alguien de LA, NY, NJ o NC. Otros probablemente se vinculan con los Bloods o los Crips mientras permanecen en la cárcel y luego mantienen esa identificación. En este punto, existe poca evidencia de que estos Bloods y Crips formen parte de un proyecto delictivo más grande. La mayoría de las pandillas locales no tienen contacto con otras pandillas, por lo tanto, hay poca información sobre identificadores únicos. La membresía y liderazgo en ellas suelen ser flexibles. Las pandillas están formadas por 7 a 20 miembros.
Es más probable que estas “bandas” o pandillas estén involucradas en el tráfico de drogas en las calles a nivel local y en robos callejeros oportunistas. Un tema central es si estas pandillas son las responsables de la concentración de homicidios en los Distritos III y IV en el Condado de Prince George’s. Estos distritos policiales limitan con el Distrito de Columbia y son en su mayoría afroamericanos. Hay un importante movimiento de personas entre estas zonas y si bien estos dos distritos sólo representan un 21 por ciento del territorio de la zona del condado, contienen el 35 por ciento de la población y reciben alrededor de la mitad de las llamadas solicitando el servicio policial. La información actual no permite determinar el porcentaje de delitos y homicidios de esta zona que están elacionados con las pandillas.
No todas las pandillas de vecindario son iguales. Pero existen algunas similitudes. Muchas de ellas apenas están organizadas. Los jóvenes probablemente se unen para ser parte de una pandilla local que les brinde amistad, protección, entusiasmo y oportunidades delictivas para ganar dinero. Es más probable que estas pandillas estén involucradas en la venta de drogas en las calles y en asaltos y robos oportunistas. Sin embargo, un porcentaje menor de pandillas cuenta con un nivel de organización mucho mayor, que probablemente tengan miembros mayores, y son ante todo organizaciones dedicadas a la venta y distribución de drogas. Estas pandillas más organizadas tal vez sean responsables de delitos más graves, incluso de homicidios. El Condado de Prince George’s necesita su ayuda para obtener información para identificar la gravedad del problema de las pandillas y para responder a esta amenaza.
El Condado de Prince George’s sigue desarrollando su estrategia para prevenir e intervenir en la actividad de las pandillas. El Condado de Prince George’s también dispone de un programa de Oficiales de Recurso Escolar (School Resource Officers, SRO) que ubica oficiales de policía bajo juramento en grupos de escuelas. El SRO puede ser otra fuente de información y apoyo para jóvenes y padres. Entretanto, si un padre está preocupado porque un hijo o hija podría estar involucrada con pandillas, debe recurrir en primer lugar al consejero escolar de su hijo o al personal de atención al alumno. Para obtener el número telefónico de una escuela, consulte el listado de escuelas.